A testimony from Leidy Reyes
Leidy Reyes
Bendiciones a todos. Quiero contar mi testimonio sobre mi niño de 5 años con síntomas de autismo. Mi niño hablaba con las manos, no dormía bien, brincaba mucho, en la escuela se daba golpes muy fuertes y me llamaban para decirme lo mal que se portaba. Hablaba solo y su mirada siempre se iba lejos. Yo me desesperaba mucho porque veía que algo no estaba bien.
Daba muchos golpes, no ponía atención a nada, y cuando uno lo corregía solo decía “¡qué!”. No hablaba bien. Era una lucha constante, y me decían que lo llevara a terapia, que el autismo es una condición y hay que aceptarlo.
Cuando conocí este ministerio y al pastor Francisco, comencé a ponerle las oraciones que él grabó, de noche y de día, todos los días. El mismo niño me dice: “mami, ponme la oración, por favor”.
Desde entonces mi niño ha cambiado. Ya habla bien, no habla con las manos, del colegio me dicen que se porta muy bien y que es un niño muy inteligente. Ya no camina en puntillas, cuando le hablo entiende perfectamente, está más tranquilo, ya no da golpes ni habla solo.
Dios es maravilloso, y cuento este testimonio para muchos padres que no creen que Dios sí puede hacer la obra. Debemos ser constantes en las oraciones y no desesperarnos. Soy fiel testigo de eso. Dios les bendiga mucho.
These are personal experiences shared voluntarily. God is sovereign, and we do not promise the same outcome for everyone. We walk by faith and not by sight.