A testimony from Lucía Hernández
Lucía Hernández
Hola, buenos días. Mi nombre es Lucía Hernández. Mi hijo de dieciséis años vivió ataques de pánico y depresión, y atentó contra su vida.
Yo empecé a poner todas las enseñanzas y liberaciones en los tres televisores de mi casa, y lo han liberado dos veces, porque al principio él no se prestaba para la liberación. Gracias a mi Dios, puedo decir que está liberado: ha mostrado cambios grandes.
Sigue siendo atacado, porque después empezó con problemas de alimentación, y el Apóstol Armando oró por él un solo día, y después de no haber comido nada por dos días pudo comer.
Ahora entiendo: somos libres de cualquier ataque del enemigo en el nombre de Jesús. Gracias al ministerio.
These are personal experiences shared voluntarily. God is sovereign, and we do not promise the same outcome for everyone. We walk by faith and not by sight.