A testimony from Mayelin Vera
Mayelin Vera
Hola. Mi nombre es Mayelin Vera, y deseo de todo corazón que Dios les bendiga en gran manera.
Hace dos semanas y algunos días entré a este grupo, y todavía no me explico cómo fue que Dios me llevó, ni por medio de quién entré, pues no conozco a la persona que me invitó al grupo por Facebook. Aprovecho esta hora para darle gracias a Dios y a la persona que utilizó para llevarme a la libertad en Cristo.
Llevo veintiséis años buscando de Dios y he visitado varias iglesias. Me involucré en el grupo por WhatsApp, e inmediatamente me sorprendió el Espíritu Santo con una llamada del Apóstol Francisco. Yo venía con un estado depresivo, siempre triste y amargada, y cuando el Apóstol comenzó a ministrar, mi espíritu estaba cargado de muchas cosas más que yo no sabía que tenía dentro, desde tiempo atrás, cuando creía que andaba bien con el Señor: mentiras, engaños, hechicería, maldiciones, un espíritu jezabélico, control mental, celos, entretenimiento y manipulación.
En esa ministración del Apóstol Francisco fue un proceso de una hora para que salieran todos esos demonios, y fueron abiertos mis ojos, y comencé a ver cosas que habían pasado en mi vida y yo no sabía, por estar en iglesias falsas, engañada por Satanás.
Doy gracias a Dios, que abrió mis ojos espirituales por medio del Apóstol Francisco. Hoy veo las cosas diferente y nunca más he vuelto a llorar, pues siempre estaba llorando; nunca más he sabido lo que es estar triste, aun en estos días en que he recibido mensajes de rechazo por haberme apartado de donde estaba sirviendo. Amo a las personas y no guardo rencor, pues solo están siendo utilizadas por Satanás.
Me he enfocado en estar en todos los tiempos de oración, y los videos que me envían han sido de tremenda edificación espiritual. Cada día tengo más hambre de conocer más de Dios, de guardar mi liberación y cuidar la salvación.
Dios bendiga al ministerio Jesús Rey de Reyes, lugar donde ocurren milagros, liberación, sanidad y salvación todo el día. Te invito a que vengas y lo experimentes por ti mismo: abre el corazón a Cristo y dale esa oportunidad.
These are personal experiences shared voluntarily. God is sovereign, and we do not promise the same outcome for everyone. We walk by faith and not by sight.